BIOGRAFÍA
Cynthia Morris Sherman nació en Nueva Jersey, Estados Unidos, el 19 de enero de 1954. Su hogar era de los típicos hogares americanos donde papá y mamá tenían trabajos tradicionales; pues, su padre era ingeniero y su madre maestra de lectura, por lo que eran una familia promedio de la época.
Aun cuando nunca había tenido un contacto real con el arte, la joven Cindy decide que es justo eso lo que quería estudiar, entonces, se inscribe en la Universidad de Buffalo en Nueva York, donde comienza la carrera de artes visuales. Siendo éste el verdadero primer contacto de Cindy Sherman con el mundo artístico.
Al principio se decanta por la pintura, pero no le llevó mucho tiempo descubrir que eso no era lo que le gustaba, ya que según palabras de la propia artista la pintura la frustraba, porque no podía expresar lo que ella quería y solo sentía que estaba copiando a otros artistas. Entonces, toma la decisión más trascendental de su vida y comienza a formarse como fotógrafa.
CRONOLOGÍA
Untitled (1975-1976)

Respecto a esta serie, Sherman dijo en una entrevista que todo partió de un interés por registrar su proceso de transformación en varios personajes, algo que para la historia de la fotografía —concentrada en registrar los fenómenos exteriores y funcionar como un documento fidedigno de la realidad— representó un punto de inflexión.
Untitled films stills (1977-1980)
En esta serie, Sherman se caracterizó como distintos estereotipos femeninos del cine y tomó 70 autorretratos en blanco y negro, que referían a cintas de Hollywood, del film noir o cine de clase B.
Fotografía de Moda (1983-
A finales de la década de 1970, Cindy Sherman ganó popularidad dentro del arte y también en el campo de la moda: en 1983, Dianne Benson —quien era dueña de algunas boutiques en Estados Unidos— le comisionó una serie de fotografías para la revista Interview, en las que la artista exploró la noción de belleza, más allá de lo que se suele ver en las fotografías de modelos y tendencias.
Fairy Tales (1985-1986)
A partir de una línea de trabajo parecida a la que desarrolló en Untitled Film Stills, pero muy diferente en términos estéticos, Cindy Sherman produjo la serie Fairy Tales, en la que revisa la iconografía de los cuentos infantiles. Lejos del ensueño de las películas animadas, la serie funcionan también como un mecanismo ideológico que permea nuestra educación sentimental.
En cada una de las fotografías se observan referencias a los cuentos de hadas, pero desprovistas de su carácter agradable, donde los personajes cobran un sentido perturbador, con una iluminación tenue y caracterizaciones intimidantes.
Disasters (1986-1989)
Al igual que en series previas, Cindy Sherman retoma elementos del cine, aunque en esta ocasión se sumerge en el imaginario de las películas de terror. En las fotografías de Disasters es posible apreciar la atención al detalle de la artista, quien cuida cada aspecto de la escenografía para llevar al máximo su potencial emotivo, incluso en las tomas donde no hay personajes visibles.
History Portraits (1988-1990)
Para realizar la serie, Sherman no fue a ver ninguna de las pinturas en las que se basó, sino que utilizó únicamente reproducciones de libros o afiches. Al respecto, la artista comentó en una entrevista recopilada por el Moma que esto se debió a una decisión creativa: «Es un aspecto de la fotografía que aprecio conceptualmente: la idea de que las imágenes pueden ser reproducidas en cualquier momento, lugar y por quien sea».
The head shots (2000-2002)
Con The Head Shots, Sherman volvió a aparecer como modelo, en esta ocasión con caracterizaciones de mujeres en vestidos elegantes o con un estilo urbano.
Esta serie, dentro de la carrera de Sherman, se puede apreciar como un corte de todo lo aprendido hasta la fecha, ya que cada imagen contiene referencias a trabajos anteriores.
Clowns (2003-2004)
Para Clowns, Cindy Sherman retoma la estética de los payasos para indagar en la representación de las emociones y su recepción cultural, aunque, como en otras series, la fotógrafa le añade un carácter inquietante en algunas tomas, donde la paleta de colores alegre contrasta con muecas de tristeza o una expresión intimidante.
Society portraits (2008)
La duda sobre cómo se construye el arquetipo de la feminidad en el imaginario occidental fue algo que acompañó a Cindy Sherman desde sus primeros trabajos y que retomó casi 30 años después con Society Portraits: una serie en la que elabora retratos de mujeres —interpretadas por ella misma— con un estilo de épocas pasadas.
De nueva cuenta el maquillaje exagerado y las poses aparecen como recordatorios de que los entornos sociales son construcciones que se elaboran desde la imagen. La atmósfera de los escenarios en cada toma le brinda al público herramientas para contrastar las nociones de lujo y comodidad actuales frente a las de otros tiempos.
Fotografías para Instagram (2017-)

Cindy Sherman es una artista quien a través del tiempo ha evolucionado, tanto en el plano temático como en el técnico. Si bien su trabajo se desenvuelve principalmente en los espacios físicos, el entorno digital no es algo que le sea desconocido, ya que a través de plataformas como Instagram mantiene viva su pasión por la fotografía y su curiosidad sobre el rol que juegan los medios masivos de comunicación —en este caso digitales— dentro de la dinámica social.
Durante muchos años su perfil de Instagram estuvo en modo privado; sin embargo, en 2017 lo habilitó para que cualquier persona pudiera visitarlo. Lo que muchos espectadores encontraron fue todo un nuevo proyecto: los experimentos que Sherman realizó con varios filtros y aplicaciones de retoque fotográfico disponibles para el teléfono móvil mostraban proporciones anatómicas irreales.
Con esta serie —que aún se encuentra en desarrollo—, la artista trata de plantear una crítica a la facilidad que tenemos para modificar nuestra representación de la realidad en las redes sociales.
FOTOGRAMA
Amanda se entera q le han puesto los cuernos por la ropa de la maleta y más tarde tira la ropa de su marido por la ventana.